La isla de Tenerife. Un mundo de contrastes

Aprovechando los vuelos regulares a Tenerife desde Zaragoza, nos dimos un paseito en profundidad por esta isla de contrastes: árida y verde, rodeada de mar y con el pico más alto de España. Tomamos como base de operaciones Puerto de la Cruz. Algo inestable climatológicamente hablando peeero con unos rincones de ensueño y unos atardeceres de peli romanticona (siiiii ya se que estoy algo pastelero, que se le va a hacer).

El viaje de dos personas incluyendo vuelos de ida y vuelta, traslados hotel aeropuerto y viceversa, Hotel de 4 estrellas con media pensión, nos salio por 749 eurakos ocho días.
El alquiler de un Fiat Panda autómatico 6 días, sin límite de kilometraje y seguro a todo riesgo sin franquicia, 170 eurakos.
Kilómetros recorridos en este tiempo 950 (siiiiiii, siiiiiii que parece que en una isla no te mueves pero se hacen muuuchos muuuchos kilómetros).
HOTEL DE ESTANCIA: GRAN HOTEL CONCORDIA PLAYA.En Puerto de la Cruz. Un 4 estrellas venido a menos, todos los accesos se encuentran adaptados y alguna habitación también, pero se trata de un hotel viejo, así que quien pretenda encontrar mucho glamour, instalaciones nuevecitas y bla bla bla…. que se vaya a otro. Los desayunos y cenas son tipo buffet y está bastante cuidada la cocina. Por lo demás, si vas a estar todo el día fuera, como nosotros, esta muy bien. Lo mejor su situación, en el meollo de Puerto de la Cruz
Empresa de Rent a Car. NIZACARS, muy serios y muy amables, trato muy profesional.
EL MIRADOR DE LA GRIMONA:

 

 

 

 

 

 

 

El mirador de La Grimona se encuentra en plena autovía del Norte, en dirección a Icod de los Vinos, una vez pasada la playa del Socorro y el túnel del barranco de la Torre, se puede contemplar desde aquí la playa de La Grimona, la costa del Socorro y la Punta del Guindaste. El mejor lugar, sin duda, para conocer y descubrir la escarpada y bella costa, plagada de calas de arena negra, que bordea al municipio.
Son impresionantes las vistas desde aquí y no es necesario abandonar la autovía puesto que hay un espacio para aparcar y disfrutar. Se ve desde el coche peeeero no seais vaguetes y pisad el suelo que se aprecia mucho mejor.

ICOD DE LOS VINOS (enlace)

Icod de los Vinos está situado en el norte de la isla. marca el límite del Valle de la Orotaba por el sur (pero… ¿no estábamos en el norte?, por Dios, que lío). El casco urbano no presenta problemas serios para desplazarnos y en un corto espacio podemos disfrutar de construcciones típicas de la isla como la casa de los Cáceres en la Plaza de la Pila.

 

 

La Plaza de León Huerta o el parque de Lorenzo Cáceres con su exuberante arbolado y un quiosquito en el centro en el que sirven una cervecita riquísima.
Desplazándonos algunos metros podemos ver,desde lo alto, el famosísimo Drago que aunque no es milenario, cuenta, según dicen, con unos 600 u 800 años. ¡la de cosas que podría contar! si hablara, claro.
«El abuelo» está encerradito en un recinto que para los siller@s tiene más peligro que un ladrillo en las manos de Julián Muñoz. Por estrecheces y obstáculos, mejor que lo disfrutemos desde fuera, además mirarlo desdeel exterior es gratis.
Encontraremos varios establecimientos,curiosos, en los que nos ofrecerán degustaciones de licores variadísimos y algunos imposibles, como el licor de drago que compré y tras probarlo lo tengo acumulando solera en el mueble bar (¿por qué no compraria licorcito de café o de plátano, como todo el mundo?
Pueblo precioso y con una arquitectura acojedora y que deja huella, ¡ah! y totalmente llanito para campar a nuestras anchas por sus calles, plazas y paseo marítimo, realizando un recorrido tranquilo. Podemos comenzar con las piscinas naturales de El Caletón fruto de las caprichosas formas que dejó la erupción del volcán Trevejo en 1706. En general es una delicia verlas y, en general probarlas bañándonos en sus tranquilas aguas. No está de más observar las condiciones del mar…. por si acaso. El acceso salvo un zona concreta es complicado para realizarlo en silla de ruedas de forma autónoma. Pero relativamente sencillo con ayudita (para superar alguna pareja de escaloncitos que tenemos por estos lares.
Relajaditos con el bañito o con el deleite visual, podemos irnos, cruzando la carretera y tras un corto paseito, hacia el casco histórico donde nos encontraremos la Parroquia de Santa Ana, reconstruida tras la aludida erupción (que debió ser sonadita), la encontraremos cerrada salvo en horario de culto (por culto no nos referimos al mosen, a pesar que sabe cuatro idiomas).
Podemos seguir hasta encontrarnos con el Ayuntamiento con una regia fachada de piedra.
Por un paseo levemente empedrado por el que se circula bien, llegaremos a la Plaza de la Libertad también conocida como Plaza de Arriba, donde hay unas generosas escaleras para acceder a un quiosco de madera de principios de siglo, muy «chuli», si vamos bordeando la plaza veremos que las escaleras van disminuyendo hasta quedar en un minibordillo, por ahí accederemos al corazón de la plaza.
Digna de mención es LA CASA DE LOS MARQUESES DE LA QUINTA ROJA, también reconstruida después de la erupción, de arquitectura tradicional canaria con madera de tea labrada, convertida en hotel rural y recomendado en las mejores guías turísticas como de gran calidad. Sin ayuda es complicado pués tenemos unas 8 o 10 escaleras que nos complican la vida si no nos ayudan (ayudan=a que nos suban).

 

 

 

El conjunto de esta plaza con el Ayuntamiento, el ex Convento de San Francisco de Asís, La Quinta Roja o el Palacio de los Condes de la Gomera, forman un rinconcito para quedarte disfrutando de su cuidada arquitectura.

De vuelta al paseo marítimo y, por tanto a la carretera, donde habremos dejado el coche, podemos dar una vueltecita, por una generosa acera y un murito bajo a través del que podemos disfrutar del Atlántico.

 

 

 

 

 

 

El norte de la Isla de Tenerife está lleno de parajes que, sin abandonar la carretera o incluso el coche nos permiten deleitarnos de vistas y lugares increibles.

 

 

LOS SILOS Aprovechad la calidad y varidedad de la cocina silense para hacer una paradita gastronómica y darnos un pequeño homenaje, por ejemplo con unas exquisitas viejas, cabrillas o murión, pescados todos ellos, cocinados con papas negras y aderezados con mojo picón, regado con un vinito tinto de Icoden-Daute-Isora, denominación de origen.
Después rebajamos la suculenta comida dando un paseito por el casco histórico, por la Plaza de la Luz y su quiosco en el centro de la misma, de finales del siglo XX (que lo he mirado en wikipedia, eeh). La plaza es totalmente accesible, es acojedora y destacan sus jardines, muy cuidados.
Posicionados frente al quiosco, a mano derecha encontraremos el Ayuntamiento y la Iglesia de Nuestra Señora de la Luz. Salvo en horario de misas, la encontraremos cerrada. PARQUE RURAL DEL TENO
Dejando atrás Los Silos, en Buenavista del Norte comienza la aventura para llegar a Punta del Teno. Carretera con curvas, alturas de vértigo sin protección y con zonas tan estrechas que dos vehículos que se crucen pueden tener problemas. En Silos nos dijeron, «solo es realmente peligroso si llueve», bien…… pensé si no llueve será aburrido, así que con este pensamiento tan equilibrado y con la mayor tromba de agua que se había conocido desde que el Teide petó por última vez….
Imaginad, pequeños desprendimientos, al borde del precipicio, una cortina de agua que prácticamente hace imposible continuar la marcha… Pero allí no nos podíamos quedar ni había espacio para dar la vuelta. Si no nos hubiésemos arriesgado nos habríamos perdido uno de los lugares más inhóspitos de la isla y uno de mis rincones preferidos y que aconsejo que visiteis.
La flora principal son los cactus y el milagroso Aloe Vera (que también es un cactus y no es el de la foto eeeh)
Al final del recorrido nos espera Punta del Teno donde con los Gigantes como guardianes se juntan las corrientes del norte y del sur del Atlántico. El paisaje tiene un atractivo especial que hace que no quieras marcharte, y en días de lluvia es sobrecojedor.
Estamos ante un Parque Natural, así que cuidadín con dejar restos y otros objetos. No intenteis nadar aquí porque si no os quedais congelados os estampareis contra la primera roca que os encontreis. El recorrido puede hacerse perfectamente con el coche y nuestra vista y afán de descubrir y explorar se verán saciadas. No obstante, existen senderos y rutas de lo más diverso.

 

 

PUERTO DE LA CRUZ

 

 

.EL ENCANTO DE UNA CIUDAD Situado en la costa norte de la isla, al pie del Teide. Puerto de la Cruz, El Puerto, para los amigos, se ofrece como una ciudad cosmopolita que mantiene hoy todo el sabor de una villa abierta al mar y a toda suerte de culturas. Conviven en atractiva armonia la arquitectura tradicional isleña y la modernidad. Las calles del puerto estan hechas para ser paseadas, para perderse por ellas, para disfrutar de sus gentes…

 

 

En general, El Puerto, es una ciudad accesible con algunas excepciones que iremos viendo. Un atardecer en el paseo de San Telmo, desde el que podemos ver una panorámica de los Lagos Martianez (que no hago referencia a ellos, porque en este viaje no los visité).En este paseo tenemos acceso a la calita que hay en él y que l@s siller@s podremos ver desde la barrera salvo que nos apetezca arrastrarnos cuan lagartija ooooooo que nos cojan a hombros voluntarios fornidos.

 

 

Un paseo al atardecer por San Telmo es un gustazo, aquí te mezclas turistas, viajeros y la gente de aquí. Unos miran al mar y otros a las innumerables tiendas y puestos callejeros que hay a lo largo de la avenida.

 

 

 

La Plaza de Europa, construida hace unos años está inspirada en antiguas fortificaciones que defendieron la isla. Cuenta con media docena de auténticos cañones de los siglos XVIII y XIX cedidos por el Ministerio de Defensa (que lo he miraoooooo). A la parte superior de la fotaleza no podremos subir por nosotros mismos, salvo que usemos muletas, pero podremos acceder a la zona de los cañones desde donde hay igualmente, bonitas vistas.

La Plaza del Charco, es otro rincón con encanto que no podemos perdernos. Llegaremos a ella por una calle que acaba en una pequeña escalinata peeeero al ladito hay una rampita que nos permitirá llegar hasta este centro neurálgico de la ciudad. Quioscos, puestos callejeros, exuberante vegetación, y un gentío bullicioso que hace fluir el auténtico espíritu de El Puerto.
En el Paseo de San Telmo hay una transición con escalinatas que podremos evitar si nos vamos por una calle que discurre paralela por detrás, una vez abajo, si vamos en dirección de la Plaza del Charco o del Muelle, tendremos rampa.

LOS CRISTIANOS. ENTRE GIGANTES DE PIEDRA Y DELFINES

 

 

 

Para llegar a la playa de Los Cristianos puede hacerse en plan aburrido por la autovía, o bien de forma divertida atravesando la montaña de norte a sur bordeando el Parque Nacional del Teide. Si optamos por lo «diver», iremos en dirección a Buenavista del Norte (como si fuésemos para Punta del Teno), de aquí hacia Masca, por carreteras con muuuchas curvas y vistas de impresión. De Masca a Santiago del Teide y por último, Nos aparecerán Los Cristianos con una impresionante panorámica mientras descendemos.

 

 

La climatología es tan variable que pasamos del calor al frío y del sol a las bancadas de niebla

 

 

 

Entre montañas, nubes bajas, frío húmedo y plantaciones de rico plátano canario, llegamos a Los Cristianos. Zona turística por excelencia y donde es más fácil entenderse en inglés y alemán que en castellano.

 

 

 

 

 

 

 

Los Cristianos, son un conjunto de playas artificiales, chalecitos y Apartamentos, dando por hecho que la capacidad del ser humano para cargarse la naturaleza es infinita, para mí esta zona tiene dos méritos, la cadena montañosa de Los Gigantes y la colonia permanente de delfines, de hecho estas razones son los que me trajeron hasta aquí.

 

 

 

El puerto deportivo, muy cuidado y rodeado de puestecitos y bares, se encuentra en el inicio de la cadena montañosa de Los Gigantes, pudiéndose ver perfectamente en toda su inmensidad. Al puerto se accede bien, no hay problemas de aparcamiento (al menos en noviembre) y es recomendable darse una vueltecita mientras se hace la hora de acceder a la embarcación que nos llevará a pocos kilómetros de aqui a ver la colonia

 

 

permanente de delfines. Para bajar al embarcadero es necesario descender por una escalinata que, sin ayuda lo tendremos complicado salvo mutación a superman, spiderman, lobezno…. Una vez sentaditos en la embarcación preparamos cámaras de todo tipo porque en pocos minutos comenzarán a fluir por todas partes estos simpáticos mamíferos que viven de forma permanente aquí. Esto se debe a que la corriente fría de Canarias (según nos contó el naturalista de a bordo) refresca las temperaturas marinas y permiten la coexistencia de éstas y otras 15 especies propias de aguas frías y templadas. Es el caso del delfín mular, también poblador habitual de las costas sureñas.

 

 

 

 

 

 

 

Os recomiendo que contrateis la excursión con un operador autorizado porque nos da seguridad a la hora de navegar, suelen llevar personal especializado a bordo para explicarnos cosas interesantes de los animales y, muy importante, respetan escrupulosamente la normativa existente de protección de estos cetáceos.

 

 

 

A la vuelta, con la emoción todavía latente, podemos apreciar los Gigantes que surgen de las profundidades y se estiran para tocar el cielo soleado del sur de la isla.

 

 

 

 

EL MONTE DE LAS MERCEDES Al oeste de la isla de Tenerife se encuentra este Parque Natural, una auténtica exuberancia vegetal. En días despejados, y no fue en nuestro caso, se ve perfectamente todo el Valle de La Orotava.

 

 

 

Por los espacios que deja la niebla y a través de carreteras plagadas de curvas, tenemos acceso a panorámicas y vistas privilegiadas, la mayoría de ellas nos permiten disfrutarlas sin alejarse demasiado del vehículo, o incluso sin salir de él.

 

 

 

A lo largo de la carretera que nos lleva por el Monte de las Mercedes hacia Taganana existen varios miradores y zonas en las que aparcar y disfrutar caminando unos metros de vistas y panorámicas espectaculares.

El Parque Rural de Anaga es una de las zonas de mayor valor ecológico de la isla por su especial configuración geológicaypor la extraordinaria biodiversidad natural que alberga. Podremos disfrutar de este parque sin necesidad de realizar grandes caminatas, aunque es un placer perderse por sus senderos, bien nivelados muchos de ellos y fáciles de recorrer.
Bajando del Monte de las Mercedes accederemos al Caserío de Taganana. Por la carretera plagada de curvas lo primero que nos llamará la atención sera la imponente panorámica de los Roques de Anaga incrustados en elAtlántico como flechas lanzadas por Neptuno.
Taganana, complicada de recorrer en silla de ruedas por lo encrespado de su casco urbano, permite que la veamos en su conjunto a medida que descendemos del Monte de las Mercedes.

 

 

 

Una vez abajo tenemos otra perspectiva de los Roques de Anaga. En esta zona, además de la playa de guijarros hay varios restaurantes en los que se sirve un buen pescado fresco, que lo acompañarán con papas arrugas y mojos de diferentes tipos. Algunos restaurantes son accesibles o a lo sumo tienen un escalón. CANDELARIA

Por la autovía TF-1, y a 17 Kms de Santa Cruz, o a 60 kms de Los Cristianos, llegamos a esta tranquila y bonita localidad tinerfeña, Candelaria. La Plaza, amplia y abierta al Atlántico, la preside la iglesia de Nuestra Señora de Candelaria (para curiosos y/o creyentes dejo un enlace)

 

 

 

El interior de la iglesia, accesible con silla de ruedas, al igual que toda la plaza, es sencillo, destaca la Virgen de la Candelaria que es negra.
Merece la pena visitar el interior para conocer mejor la arquitectura y las costumbres ancestrales de Tenerife.
Cierto es que la Iglesia preside la Plaza, pero, igual de verdad es que esta custodiada, protegida por los 9 menceyes (reyes) guanches, a tamaño real, según versa en la explicación indicativa. 9 reyes, correspondientes a los 9 territorios en que estaba divida Canarias. En esta localidad se respira tranquilidad por todos los sitios, aún así es visitada por más de 2,5 millones de personas al año que se reparten entre viajeros y, sobre todo, los fervientes seguidores de la Virgen de Candelaria.
VALLE DE GÜIMAR
Por este valle se accede también a Candelaria.
El Valle de Güimar tiene una morfología muy característica. un plano inclinado desde la cumbre hasta el mar con paredes laterales escarpadas.
Todo el territorio está surcado por profundos barrancos, algunos muy profundos, debido al caudal de agua que transportaron en el pasado.
El clima está determinado por los alíseos, como todo en la isla.
La temperatura media anual es de 18 grados, más o menos (que no lo he medido, pero me lo han dicho) y puede variar entre 21 grados en verano (ya los quisiéramos muchos para todo el añito) y 14 en invierno.
Las carreteras por este valle son curvilíneas y, a veces estrechas, pero con cuidado, merece la pena recorrerla ya que los paisajes que vamos a ver son impresionantes.
Al final del Valle de Güimar nos espera el Volcán de Arafo, rodeado de malpaís (terreno volcánico y pedregoso) que preside toda la llanura que discurre al borde del mar. Se ve perfectamente desde la carretera. Ultima erupción en 1.704

LAS CAÑADAS DE TEIDE

 

 

Todo en Tenerife es espectacular, pero las Cañadas del Teide se llevan el premio a la espectacularidad. Como estamos en el Norte, subiremos por el Valle de la Orotava por una carretera llena de curvas que nos irán ascendiendo permitiéndonos ver todas las «poses» que Su Majestad El Teide ofrece a los viajeros que se acercan a él.

 

 

 

Lo primero que nos encontramos son grandes llanos de lava rodeado de formaciones montañosas que no son otra cosa que un gran cráter volcánico que rodea gran parte del Parque. Todo un paisaje de conos, cráteres y coladas de lava que se fusionan en un extraordinario mosaico de colores y formas donde la vegetación se ha hecho poco a poco con un precioso hueco.

La gran riqueza biológica del parque, con muchísimas especies vegetales endémicas

 

 

 

Desde el Parador Nacional del Teide, en su terraza y desde la zona de aparcamiento, podemos contemplar la estampa del «Gigante Dormido», de Su Majestad, del Mencey Teide. Si la climatología lo permite, podemos acceder casi hasta la cima en el teleférico, que tiene numeros clausus y es accesible para sillas de ruedas.

 

 

 

En el Parque, si lo deseamos podemos comer un plato combinado más bien escaso y caro, o podemos llevarnos cualquir cosilla que nos compremos en algún «super» o un bocadillo, y disfrutar del pasional beso entre el Teide y las nubes.

 

 

 

La mayor altura de España a nuestro alcance, ¿no es una maravilla? Pueden realizarse caminatas, previamente concertadas, a lo largo del Parque, y a la cima, peeeeeero, los que usamos silla de ruedas y/o bastones lo tenemos complicadín. Yo me tengo por aguerrido pero, la verdad, pudiendo disfrutar de imágenes como estas prácticamente sin moverme……

 

 

 

El paisaje es atractivamente desolador, cráteres, llanuras interminables de lava y, sobre éstas, asomando arbustos y líquenes de formas distintas que no quieren perderse el espectáculo.

 

 

 

Tomillo, Jara y Jarilla de las cañadas, tajinaste, menta….

 

 

 

A lo largo del recorrido por el Parque, existen muchísimos lugares para parar, disfrutar y contemplar el derroche de roca, piedra, lava y formaciones rocosas caprichosas fruto de la erosión del aire. ¡Ah!, llevarse ropita de abrigo eeeeeh, tipo polar, o similar, que corre un «rasca» de impresión.

 

 

 

Puedes pensar que te encuentras en la Luna (no en la inopia, no) por los paisajes del Parque, pero el sol, la luz y el oxígeno salvador nos indican que no, que es el Planeta Tierra y que, si no nos lo cargamos nos regala con parajes como éste.

Tanto al venir al parque como al marcharnos podremos disfrutar del «Mar de Nubes» que clavan sus uñas en la roca para dar al paisaje un aura de magia y misterio.
Por encima de las nubes, siempre impertérrito, El Teide. PUEBLO CHICO.LA OROTAVA

 

 

 

En el municipio de La Orotava, seguimos en el norte, se encuentra este parque temático que representa un auténtico Mundo en Miniatura. Aquí encontraremos maquetas y jardines así como lo mejor de toda la arquitectura y paisajes de canarias.

 

 

 

Desde los orígenes, con las poblaciones guanches hasta la modernidad.

 

 

 

Flora y fauna como personajes invitados a este fantástico festival visual.

 

 

 

Perfectamente acondicionado y adaptado para el uso de sillas de ruedas de todo tipo, disfrutaremos deambulando por sus curvilíneos caminos que nos van llevando desde los orígenes a los tiempos actuales, recorriendo todos los paisajes y geografía, con la ambientación sonora que cada zona requiere para posicionarnos perfectamente en lo que estamos viendo.

Formando parte tanto de Pueblo Chico, como de toda la geografía tinerfeña, tenemos al Lagarto Tizón que, acostumbrado a la presencia humana, se acerca hasta límites que, a los inquietos, puede llegar a poner nerviosos. Se trata de un simpático animalito que no entraña riesgo.

 

 

 

Las vistas de La Orotava desde el Parque, que se encuentra en un alto, son privilegiadas.

PUERTO DE LA CRUZ.EL JARDIN BOTANICO

 

 

En el corazón de Puerto de la Cruz se encuentra este derroche de exuberante vegetación.

 

 

 

Todo aquí, como en toda la isla adquiere otra dimensión. Los pequeños helechos de la península son aquí auténticos monstruos más propios de un escenario de parque jurásico.

 

 

 

El acceso se realiza a través de una rampa desde la calle. Una vez en el interior, después de «pasar por taquilla», tenemos un escaloncito que, si no podemos superarlo, nos pondrán una rampa de «quita y pon» que no entiendo porque no la dejan fija…. Lo mejor es perderse por este fabuloso jardín, observar sus nenúfares, ficus que son árboles interminables…

 

 

 

Reflexionar por sus andadores, sentarse en sus bancos, dejar que suene la naturaleza mientras reflexionamos sobre nuestra aventura en una isla en la que la explotación urbanística no ha podido acabar con rincones inolvidables y auténticos donde la naturaleza, con su interminable poder, jamás dejará que la amenacen con desaparecer.

RESUMEN DEL VIAJE: – En general, no se tienen problemas para superar las barreras arquitéctonicas. – Los accesos en miradores y parques son, en general, muy aceptables. – Que nadie se marche de aquí sin probar las «papas arrugas», los diferentes mojos (picón, verde…) y el pescado fresco de la zona. – No perderse: Punta del Teno, Monte de las Mercedes, Las Cañadas del Teide, y la colonia permanente de delfines. -El Aeropuerto Reina Sofía, en el sur, se encuentra perfectamente adaptado y muy bien preparado con vehículos y personal especial, para realizar los traslados al avíon y viceversa para las personas con movilidad reducida que lo soliciten. -La gente es especialmente amable, me enamóre de ese acento dulzon y tranquilo. – Estancia recomendada: una semana, da tiempo a recorrer la isla en profundidad y descansar paseando y disfrutando de las terrazas y de sus gentes.
Este viaje lo realicé en 2007, no usaba diario de viajes, por lo que pido perdón por no aparecer todos los datos que me gustaría.
Me he servido para la realización de este post de mi memoria, mis fotos y la información en diferentes páginas web.
Un par de fotografías están sacadas de una página web por no encontrarse entre mi archivo de fotografía.
Gracias a tod@s por leerme.